Hay muchas técnicas de pintura que se pueden usar para pintar los techos y paredes de nuestro hogar, podemos pintar una habitación con un color simple o aplicar diversas técnicas decorativas para obtener resultados atractivos. Tanto el color como la técnica decorativa renuevan el ambiente de forma radical.
Aquí encontrarás algunas de las técnicas de pintura más utilizadas:

El estuco veneciano, también llamado “Lustro Veneciano”, es una técnica de revestimiento que utiliza capas de estuco aplicadas con espátula creando una superficie lisa con efecto de relieve al estilo veneciano, aspecto brillante y suave al tacto. Se inventó en Venecia (Italia) a comienzos del Siglo XV, siendo los maestros decoradores venecianos del renacimiento quienes le dan la máxima expresión y belleza.
Es un material natural que se produce de forma artesanal con la ayuda de máquinas empastadoras de baja velocidad, con materias tales como el yeso, el aceite de lino y el agua. Aunque actualmente se aplica más por su comodidad el sintético, nosotros seguimos recomendando el natural principalmente porque el sintético adquiere un aspecto de simple pintura lacada plana, en tanto que el natural con un grosor medio de unos dos milímetros, nos da la bonita textura del cuero y adquiere un aspecto marmóreo.
El estuco veneciano se obtiene de la mezcla de cal apagada y agua, con un fino polvo de mármol, es un producto que permite un acabado fino y agradable. Las técnicas de estuco veneciano incluyen el efecto mármol, esgrafiadoy yeso. El efecto suave y brillante se logra mediante la ampliación de dos a tres capas de enlucido de cal o al final de mármol.
La estuco veneciano es versátil y se adapta a distintos estilos de decoración. Por su brillo tan especial, es recomendable aplicarlo en lugares poco iluminados o en lugares que se quieran hacer resaltar como son escaleras, halls, chimeneas, columnas, etc. Se aconseja para la decoración de interiores sofisticados y refinados, apartamentos, casas, viviendas, despachos, oficinas, etc; es aplicable no sólo en superficies planas, también podemos aplicarlo en elementos arquitectónicos como cornisas y columnas.
El estuco veneciano se puede usar desde la decoración más moderna y minimalista, hasta en decoraciones étnicasestilo marroquí, oriental, etc.

  • En decoraciones rústicas, usando tonos suaves como arena, melocotón o salmón.
  • En el estilo Shabby Chic, en color blanco, marfil, azúl claro o rosa claro.
  • En el estilo Inglés, en tonos burdeos, beige, rojos.
  • En estilo de la Toscana, en tonos melocotón, beige, verdes.
  • En el estilo Oriental en colores amarillos, ocres, rojos.

Para el estuco veneciano se aconseja cada dos años un mantenimiento mínimo que consiste en la limpieza completa de las paredes con agua caliente y desengrasante (el estuco veneciano es lavable con jabón neutro). Una vez secos los paramentos procederemos a encerarlos nuevamente.
Las ventajas de los estucos venecianos sobre los de color simple, es que tienen una vida media más larga, proporcionando un ambiente al estilo clásico. Los productos de estuco veneciano son transpirables, y previene la aparición de moho en lugares húmedos.

La veladura es una técnica de pintura que consiste en aplicar capas muy delgadas de pintura, de forma que se transparente la capa inferior, así el color que se ve es el resultado de la mezcla del color inferior más el de la veladura.
Para realizar una veladura es necesario que la capa inferior esté perfectamente seca. Dicha capa inferior puede ser de óleo o acrílico pero nunca debe hacerse al contrario, es decir, no debe pintarse acrílico sobre óleo. En la antigüedad se utilizaba frecuentemente una base de temple sobre la que, una vez seca, se iban añadiendo las sucesivas veladuras de color al óleo.

Veladura con Pintura Plástico

Las veladuras se pueden hacer de varias formas, con un rodillo especial para veladuras, con una esponja, un guante o incluso papel, pero la preparación es siempre la misma.
La veladura se compone de dos colores, uno pintado encima de otro, siendo el color de arriba con el que se hace el efecto que queramos. Para ello la pared debe ser lisa, no puede tener gotelé ni ser rugosa ni nada por el estilo. La pintura que usaremos será pintura plástica.
Primer paso: Pintamos la pared del primer color. Ese será el fondo que luego se verá una vez terminada la veladura. Pintaremos de este color toda la pared hasta que quede totalmente cubierta y uniforme.
Segundo paso: Imprimamos la pared con alkil encima del primer color, le damos dos o tres manos bien cargadas de alkil por toda la pared, el alkil lo que hace es que luego cuando pintemos el segundo color, nos dé más tiempo a hacer el efecto con la pintura antes de que se seque.
Tercer paso: Pintar y hacer la veladura. Bien ahora toca pintar el color con el que vamos hacer la veladura. Ya tenemos pintado el fondo ahora cogemos la pintura plástica del color que hayamos elegido y damos una mano sin estirar mucho la pintura a una zona de la pared, e inmediatamente, pegamos un plástico a la zona que acabamos de pintar, y lo retiramos. Veremos el efecto de la veladura en el momento que quitemos el plástico, así lo haremos en todos los paramentos.
Si la pared o paredes son muy grandes, es conveniente trabajar por zonas ya que si pintamos un trozo muy grande, luego cuando nos dispongamos a pegar el plástico, habrá sitios donde la pintura este seca y no haga el efecto deseado, por eso lo haremos por zonas más o menos de todo el alto de la pared por un metro de ancho, y seguidamente otro metro de ancho por todo el alto de la pared, así hasta que la completemos, poniendo especial cuidado en las zonas en que se va a juntar un plástico con el otro para que no se note mucho el corte.
El plástico a utilizar para quitar la pintura y crear el efecto de veladura tiene que ser un plástico fino, el más fino que haya y de usar y tirar.
Si pasado el tiempo nos cansamos de la veladura y queremos retira ese efecto y hacer otro cualquiera, necesitamos darle un buen lijado a toda la superficie, rincones y esquinas también, y a partir de ahí volveremos a pintar como queramos.

Veladura con Rodillo Especial para Veladuras

Otra forma de hacer veladuras es con un rodillo especial para hacer veladuras o trapeados. Esta forma de hacer veladuras, es la mas sencilla y la más rápida.
El procedimiento de preparación de los paramentos es el mismo que hemos explicado anteriormente, sólo modificaremos el tercer paso cuando apliquemos el segundo color. Primero extendemos la pintura del segundo color con un rodillo normal y rápidamente, antes de que se seque, pasamos el rodillo especial para veladuras. Ahora es cuando el alkil hace su trabajo, dándonos un margen de tiempo desde que aplicamos el segundo color con el rodillo normal, hasta que le pasamos el rodillo especial sin que se seque la pintura.

Veladura con Espátulas

Esta es otra forma de hacer una veladura, la preparación es la misma (explicada anteriormente), sólo cambiamos la forma de aplicar el segundo color para crear la veladura, ahora lo haremos con una espátula. Se puede hacer con cualquier tipo de espátula, dependiendo del ancho que tenga saldrá un dibujo u otro, nosotros recomendamos que se haga con espátula de carrocero del número 10 (10 cm) o del número 8 (8 cm).
Aplicaremos la pintura del segundo color con un rodillo normal y seguidamente y sin dejar que la pintura se seque, cogemos la espátula y vamos dando espatulazos por toda la superficie en donde acabamos de extender el segundo color. Los espatulazos pueden ser de forma regular o irregular dependiendo del gusto de cada uno.

El trapeado es una técnica de decoración que consiste en pintar una pared aplicando la pintura con un trapo, es decir, la herramienta que empleamos es un trapo arrugado impregnado de material, con el vamos superponiendo manchas de un color a una superficie previamente pintada con otro.
El trapeado es simple, rápido y puede realizarse en base a dos o más colores, en superficies recién pintadas o sobre una pintura más antigua, siempre y cuando se encuentre en perfectas condiciones. La técnica del trapeado es muy útil para cubrir superficies con imperfecciones, además permite el uso de diferentes tipos de pintura, por ejemplo acrílicas, látex, al agua u óleo por ejemplo.
Se puede lograr un efecto diferente, como si fueran dibujos, si se pasa el trapo en círculos o rayas. El diseño puede realizarse con golpes suaves, frotando el lienzo o haciéndolo rodar hasta formar el diseño elegido. El trapeado se utiliza para crear ambientes clásicos o campestres entre otros. También es interesante usar el trapeado para dar un toque especial a pequeños lugares como pueden ser cajones de un armario, estantes, alacenas, etc.
Existen 3 procedimientos de realizar el trapeado: quitando pintura, añadiendo pintura o el trapeado de rodillo.

  • Retirando pintura: Es la manera más usual de realizar esta técnica, después de pintar los paramentos de modo uniforme como en el caso anterior y una vez secos, se aplica una capa de pintura diluida a base de agua de otro color. Antes de que se seque, se pasa el trapo aplicando presión en diferentes puntos de la superficie de modo que se va confeccionando un dibujo a base de retirar parte de la pintura.
  • Aplicando pintura: Se pinta una pared u otra superficie de modo uniforme. Una vez seca, se deposita una cantidad de pintura sobre una cubeta y se impregna de ella un trapo limpio. Entonces, se aplica la pintura a la pared realizando presiones en toda su superficie. Esta forma de realizar el trapeado, permite una textura mas pronunciada que en el caso anterior.
  • Trapeado de rodillo: Esta es una variante que consiste en enrollar el trapo en forma de rulo y una vez humedecido en la pintura se le hará rodar por la pared de abajo arriba. Siempre se debe repetir el mismo movimiento vertical, de este modo se obtendrá un efecto de rayas y más uniformidad que en los casos anteriores.

No importa cual de las tres opciones se utilice para la técnica del trapeado, lo que si es importante es mantener siempre el mismo grado de presión en toda la pared, para lograr un efecto parejo en los tonos. Esta técnica de pintura es mejor realizarla entre dos personas, una pasa la brocha y la otra va realizando la técnica con el trapo. También es importante saber que tanto la manera de arrugar el trapo como la intensidad de la presión influyen sobre el resultado final. Cuanto más apretado esté el trapo y mayor la presión, mayor será la superficie cubierta.
Para que el trapeado quede bien es imprescindible una buena selección de colores. Lo normal es que el color de base sea más claro que el superpuesto y los mejores resultados se obtienen utilizando colores del mismo tono.

Las Tierras Florentinas es una técnica decorativa para paredes con un gran efecto visual, están compuestas de unas resinas especiales, gracias a ellas le dan el acabado tan peculiar que tienen, se puede elegir el color que deseas mediante tintes o toner.
La aplicación de alta decoración Antiguas Tierras Florentinas es un clásico dentro de la pintura decorativa. Su aplicación es diversa: se puede utilizar blanco sobre fondos coloreados o bien, se puede teñir con tintes naturales y óxidos de 35 colorantes, mezclando cuidadosamente, utilizando una espátula o un mezclador. Cualquier tipo de aplicación hace de las Tierras Florentinas una de las más utilizadas en la pintura decorativa ya que, aunque es una técnica decorativa compleja, proporciona los mejores resultados en decoración de interiores.

El estuco es una técnica de pintura muy antigua, los egipcios ya la utilizaban, pero es durante el renacimiento italiano cuando se vuelve a utilizar el estuco como complemento arquitectónico. Durante esta época se perfeccionaron un gran número de técnicas, que más tarde se difundieron por toda Europa. Este material alcanzó su apogeo durante los siglos XVII y XVIII.
El término estuco proviene del italiano stucco, siendo una forma de terminación o decoración de paredes y techos, interiores o exteriores, basada en pinturas y diferentes tipos de morteros que permite la obtención de diversas texturas. Dada su versatilidad, se adapta a cualquier tipo de construcción o época. Además de la función decorativa, refuerza el muro y lo impermeabiliza, permitiendo la transpiración natural.
Existen diferentes tipos de estuco (veneciano, marbres, al fuego, espatula estugi, etc.) pero sin lugar a dudas el estuco más famoso es el veneciano, también llamado «lustro veneciano». Es un revestimiento que se inventó en Venecia (Italia) a comienzos del siglo XV. Su acabado muestra una pared plana, lisa y brillante como un mármol pulido, con diferentes tonalidades de color y de gran belleza.
El estuco es una pasta de grano fino compuesta de cal apagada (normalmente, cales aéreas grasas), mármol pulverizado, yeso, pigmentos naturales, etc. que se endurece por reacción química al entrar en contacto el carbonato cálcico de la cal con el dióxido de carbono (CO2) y se utiliza sobre todo para enlucir paredes y techos.
Otra forma de estuco es el que se hace con yeso, colas animales y pigmentos, siendo este conocido como estuco mármol por su similitud en estética, tacto y brillo a estas piedras naturales.
El único inconveniente de esta clase de pintura es su aplicación, siendo necesario las manos de un profesional por su complejidad.

Aplicación

  • Sobre bloque: Se Humedece ligeramente la superficie, y se aplica una capa de 2 a 4 mm cubriendo todo el área con una llana lisa. Se deja secar la aplicación durante 12 horas y se aplica una segunda capa no mayor a 3 mm para dar el acabado final.
  • Sobre una superficie fina de cemento o yeso: Se aplica el estuco con una llana lisa cubriendo toda la superficie con una capa no mayor a 4 mm. Una vez comenzado el secado se le puede dar textura.

Para dar estuco, necesitamos que la pared esté completamente lisa y sin imperfecciones, de lo contrario el estuco las resaltará, por lo tanto nuestra primera tarea es dejar la pared preparada para aplicar el estuco. Cuando hayamos completado este paso, imprimaremos la pared (preferiblemente con cuarzo) y la dejaremos secar bien.
Una vez seca la pared, cogeremos la llana de estuco, (tiene que ser una llana de acero inoxidable para que no manche la pared y tiene que estar en perfecto estado), y empezaremos a extender por toda la pared apretando bien la pasta del estuco y sin que quede ninguna rebaba, tiene que quedar liso completamente, y dejamos secar de 12 a 24 horas.
Una vez seca la primera mano, lijaremos toda la pared quitando cualquier imperfección que haya podido quedar, la lija debe ser de grano medio y lijaremos suavemente.
Y ya podemos dar la última mano, esta la daremos de la misma forma, que quede totalmente uniforme y en esta mano apretaremos más fuerte pues es la que va a dejar el dibujo deseado, una vez dada, dejar secar para ver el efecto terminado. Para concluir y siendo opcional se le puede aplicar la cera, lo que le da más brillo.
Nota: Si se ve que con la segunda mano todavía se ven claros, darle otra mano más, siendo esta última la que apretaremos con fuerza para que aparezca el dibujo deseado.
Para pintar encima del estuco primero limpiaremos la pared con agua y amoniaco para eliminar cualquier resto de cera, luego lijaremos toda la pared hasta quitarle todo el brillo, rincones y esquinas también.

El gotelé (del francés goutte o gouttelette, gota o “gotita”) es una técnica consistente en esparcir pintura al temple más espesa de lo habitual, de tal manera que durante su aplicación aparezcan gotas o grumos de material que produzcan una superficie final de acabado grumoso. Esta técnica se utiliza por su capacidad para disimular las imperfeccionesen los paramentos.

Aplicación

El gotelé común se hace con pintura al temple. Opcionalmente, se pueden utilizar pastas densificantes a las que se añade una pequeña proporción de agua (a mayor cantidad de agua, texturas más finas), o bien pinturas a la colaya preparadas para este fin. El gotelé se puede aplicar manualmente con una paleta, pero lo habitual es aplicarlo a unos 15-20cm de distancia de la pared con pistolas especiales para gotelé (air-brush), que incorporan un compresor para expulsar el producto, y pueden regular la boquilla para obtener disintos granos o texturas de acabado. También existen máquinas manuales para aplicar gotelé denominadas tirolesas: éstas consisten en unas cajas de chapa con rodillos dentados, que expulsan la pintura accionando manualmente una manivela. Por último, existen rodillos que consiguen efectos de picado similares a los del gotelé, e incluso se pueden utilizar técnicas caseras, como aplicarlo con una escobilla del W.C.
La pintura para gotelé, en función de su rugosidad o tamaño de grumos, puede requerir entre 0,8 kg y 1,5 kg de material por m2. Puede aplicarse en una sola capa, o en dos siguiendo distintas direcciones. El gotelé suele pintarse posteriormente con pinturas plásticas, de mayor durabilidad y más fáciles de lavar, aunque también es posible dejarlo tal cual acabado final. Una tercera opción consiste en colorearlo en masa con tintes añadidos a la mezcla, siempre y cuando el tono buscado no sea excesivamente fuerte. En estos casos, la concentración de tinte no puede ser excesiva (del orden del 5-6%), por lo que los colores resultantes serán suaves o tipo pastel. El tiempo normal de secado al tacto suele rondar entre las 2 y 4 horas.

Eliminación

Aunque el uso del gotelé está disminuyendo —en parte gracias a la popularización de la tabiquería de cartón yeso, conocida vulgarmente como Pladur®—, esta técnica sigue siendo el acabado de referencia entre las empresas promotoras ya que la función del gotelé es la de disimular los defectos de ejecución de los paramentos. Un gotelé más grueso suele ser indicativo de calidades de construcción inferiores. Sin embargo, el acabado en gotelé no goza de excesiva aceptación entre los usuarios.
Para eliminar el acabado grumoso del gotelé sin necesidad de retirar físicamente el material, existen pastas específicas que cubren la textura inicial. Sin embargo, el proceso es largo (exige varias manos de aplicación del producto) y sólo es efectivo en gotelés de grano medio o fino. Esta solución, no obstante, puede ser la más adecuadasi el soporte de la pintura es cartón-yeso, pues retirar el gotelé en este tipo de soportes conlleva la destrucción de la lámina de cartón del propio material. Si la pared es de ladrillo y está pintada con pintura al temple, se puede rascar con una espátula previo humedecido del soporte. Si la pintura es plástica, el proceso de rascado es más laborioso. En este caso, una buena opción que no daña las paredes es utilizar un decapante para pintura plástica y revestimientos. Hay que tener presente que la eliminación del gotelé, además de las marcas originadas por el raspado, frecuentemente desenmascara defectos de ejecución originales de la pared, por lo que antes de pintarnuevamente, probablemente será necesario repasar la superficie con pastas reparadoras. En paramentos con grandes aguas o abombamientos, es conveniente plantearse como opción al raspado el revestir directamente la pared con una placa de cartón-yeso para conseguir una superficie lisa y plana. Este procedimiento resulta más caro, y tiene la desventaja de disminuir el espacio en un par de centímetros, pero también mejora considerablemente la insonorización de la pared, por lo que en no pocos casos puede constituir una opción más interesante.

La pintura arpillera es una técnica bastante sencilla cuyo acabado es espectacular, se obtiene aplicando una capa gruesa de un determinado material espeso, habitualmente temple. Una vez aplicado el producto y antes de su secado, se pasa un peine primero en sentido vertical y luego en sentido horizontal, obteniendo así una cuadrícula con aspecto de tela arpillera, es decir, de imagen semejante al tejido con el que se cubren superficies para protegerlas del polvo y el agua.

Materiales a Utilizar

  • Pasta al temple
  • Alkil
  • Cinta de papel para tapar de 25 mm.
  • Papel para tapar de 30 cm.
  • Plástico fino para tapar.
  • Rodillo de 18 (para fondear superficies grandes).
  • Brochín del 12 (para pintar esquinas y borders, recortar).
  • Brochín del 4 (para pintar sitios pequeños que no entre el brochín del 12).
  • Peine de rallar (para hacer el dibujo sobre la pasta).

Procedimiento

Procedemos a tapar con el papel cinta y plástico los rodapiés, cercos de puertas, bordes de ventana, muebles, etc.
Fondeamos el techo en blanco con pasta al temple. Para preparar la pasta para fondear hay que hacer una mezcla de la pasta a razón de 1 Kgr. de pasta por 250 cc. de agua (un vaso más o menos). Hay que batirla hasta que la consistencia sea homogénea.
Fondeamos los paramentos con alkil, para prepararlo hay que mezclar cada litro de alkil con 1/4 l. de agua. Una vez que esté seco el alkil procederemos a pintar las paredes con la pasta al temple preparada a razón de 25 Kgr. por 1,5 litros de agua.
Extendemos la pintura con el rodillo y a continuación sin darte tiempo a secar procedemos a pasar el peine en dirección vertical desde el techo hacia el suelo. Cuando terminemos todos los paramentos y nos seque la pasta procederemos a enfondar de nuevo todas las paredes con alkil. Cuando esté seco procederemos a repetir la operación de extender la pasta al temple otra vez encima de los paramentos ya pintados y pasaremos el peine en dirección horizontal de esquina a esquina.
Una vez seca la pintura se le puede aplicar una mano de pintura plástica del color deseado o fondear con marpal oro (producto de alta decoración, que se utiliza como barniz para aplicar en superficies ya pintadas, formando una capa anacarada del color deseado) para conseguir una textura parecida a la de un saco.

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